La primera vez que me sumergí en este mundo de los blogs, ni en sueños iba a imaginar que iba a borrarlo, moverlo a otro dominio, borrar ese dominio, volver, dejar lo personal a un lado y tirarme a las recetas, regresar a un dominio y luego cambiar a mi casa original para terminar dejando el blog con otro nombre... Creo que la vida y las obligaciones personales me empujaron a dejar tirado ese espacio que alguna vez represento para mi un pedacito de mi día a día. Al final otras redes, mi graduación, el trabajo y mi búsqueda por crecer y madurar permitieron que dejara a un lado un hábito que en cierto modo me hacia sentir especial. Destruí y ahora intento construir, leí ahora una pregunta que sonaba a aseveración: ¿en realidad el tiempo nos cambia o nada más nos deja mostrarnos tal cual somos? Pienso que ambas cosas. Las experiencias te hacen madurar (a palos la mayoría de las veces), de hecho te cambian, pero también estar bajo presión en esas experiencias te hacen mostrar la cara que nadie te conoce. Porque eso es, nadie te conoce. Nadie.
Intento no prometerme seguir escribiendo, eso es algo falso. No tengo tiempo. Intento prometerme ser más introspectiva a la hora de escribir, se que esta vez no podré mezclar tamales con Keane y un chiste tonto, porque no soy la misma. No salgo más, no descargo música, hago tarjetas y me miento pensando en un negocio, tengo el peor trabajo del mundo y lo disfruto con sus dolores de pies y cálculos de eficiencia... Eso que llaman vida se me va en un suspiro. Destruyo y luego construyo.
Hola, saludos:
ResponderEliminarYo aunque no "escribia" seguido, y tampoco aporto nada para otros, los tiempos no nos cambian sino que nos mantienen ocupados y dejamos aun lado lo que se viene haciendo por lo que tenemos que hacer para poder cumplir con las tareas del trabajo o de la casa.
Lindo Jueves.
Saludos. Escribe cuando tengas ganas, y sientas la necesidad.
ResponderEliminar